¿Te suena esta escena? Tu hijo entra por la puerta, le preguntas con tu mejor intención "¿Qué tal el cole?" y recibes un gruñido o un "bien" seco mientras se encierra en su cuarto.
La adolescencia es una etapa de individuación. Ellos necesitan separarse (es biológico), pero paradójicamente, te necesitan más que nunca como base segura.
Cambia tu estrategia de comunicación
Aquí tienes 5 frases que abren puertas en lugar de cerrarlas:
1. "Me encantaría saber tu opinión sobre esto..."
A los adolescentes les encanta sentirse validados como adultos. Pídeles consejo sobre algo real (una noticia, una decisión de compra, un problema laboral). Les demuestra respeto intelectual.
2. "Te he traído tu snack favorito" (y te vas)
A veces, el amor entra por el estómago y el respeto al espacio. No pidas nada a cambio. Es un acto de servicio que dice "te veo y te cuido" sin invadir.
3. "Veo que estás agobiado. ¿Quieres hablar o prefieres espacio?"
Darles la opción de NO hablar es, a menudo, la mejor forma de que acaben hablando. Les devuelves el control.
Recuerda: tu objetivo no es ser su mejor amigo, es ser su padre/madre confiable. En nuestro próximo curso Adolescencia sin Dramas, trabajaremos a fondo estos guiones de comunicación.

